martes 25 de noviembre de 2008

Atando cabos sueltos

Al otro día, a la mañana temprano en vez de ir a las oficinas, se juntaron en un bar a dos cuadras del gremio. Estaban Peralta, el gordo y Morato. Bebilaqua y Roldan llegaron mas tarde y se sentaron pidiendo dos cafés.
- Ya les conté lo de la paliza a los dos- dijo Peralta.
- Algo ya sospechábamos. Pero ya se sabe quien fue. –Preguntó el gordo.
- El tipo que yo agarré, se lo llevó Bebi y lo hizo cantar- dijo Roldan.
- Y cantó como un pajarito. La situación es esta. No querían matarlo. Querían meterlo en el auto y llevárselo a un tipo de Santa Fe. Me parece que era por el tema de Andretti. No sé, creo que querían información para comprometernos. No estoy seguro. La cosa es que detrás de todo esta Camilito Cepeda. Él fue el contacto con el Santafecino.
- Pero si Camilo no hace nada sin que se lo digan. –agregó Morato.
- Eso mismo –intervino Roldan- ¿Quién piensan ustedes que puede andar atrás de todo?
- El viejo Marichal. – dijo el gordo-
- Yo pienso lo mismo- dijo Morato.
- Entonces todos pensamos lo mismo- Agregó Peralta- Lo que ahora debemos debatir es como encaramos esta situación. Si nos trenzamos en una lucha encarnizada contra el viejo, si lo hacemos desaparecer, lo cual sería peligroso o si lo hacemos pisar el palito y agarrarlo in fraganti.
- Ustedes saben que de parte mía pueden contar para cualquier cosa. –dijo el gordo- hago lo que digan.
- Conmigo también. – dijo Morato – ustedes ya saben como soy yo. Lo hacemos cagar y listo.
- No. – intervino Roldan- No podemos hacerlo así. No podemos involucrarnos en ningún quilombo más. Tenemos que dejar que Marichal agarre aires, que se crea que nos tiene de los huevos, que se sienta con confianza para meterse en donde quiera, que se meta en política y ofrecerle que tiene nuestro apoyo para decidir lo que quiera.
- Y así. – dijo Bebilaquasolito se va a enquilombar, che.
- ¿Qué hacemos con Camilito? – dijo Morato- ¿Lo hago cagar?
- No. – dijo Román – Se puede dar cuenta el viejo. Tenemos que vigilarlo y dejar que se mueva confiado. Yo creo que debemos estar tranquilos y muy cuidadosos. Camilo es un buen tipo, solo que está en el bando equivocado.
- Ahora- agregó Peralta- Con esto de que les salió mal la jugada van a andar tranquilo por un tiempo, seguramente sabrán que nosotros sabemos o sospechamos que fueron ellos. No creo que se manden ninguna locura más. Aun así, debemos tener mucho cuidado. Cuando el enemigo está en la vereda de enfrente uno puede calcular la distancia, pero cuando está dentro de tu casa, nunca lo ves venir. Vos gordo, andá con Morato tirando para el gremio. Yo voy en diez minutos y después van ustedes dos. –dijo mirando a Roldan y a Bevi.
El día en la oficina transcurrió demasiado normal para el trajín de la noche. Roldan era el encargado de otorgar las Ayudas Económicas, que eran un prestamos en efectivo que no superaba los $ 400 y se los descontaba en cuotas con un 4% de interés mensual. Esta era la forma encontrada importante y necesaria, para por un lado actuar como una especie de beneficencia, aunque bien que el gremio gana con los intereses y por otro lado crea un contacto más directo con la gente. Los hace entrar a su despacho, a veces les convida cafés o mates. Conversaciones banales o deportivas, incluso algunos se desahogan contándole sus problemas personales. Y sobre todo, conseguía apoyo.